10 alimentos ricos en yodo

¿Cuáles son los beneficios de los alimentos ricos en yodo?

La tiroides es una glándula fundamental en nuestro organismo. De su funcionamiento adecuado dependen funciones como el metabolismo, el crecimiento y el desarrollo.

Para tributar a su buen estado y rendimiento, un nutriente se erige en importancia por encima de otros: el yodo.

Afortunadamente, este mineral podemos obtenerlo de una amplia variedad de alimentos. Pero realmente, ¿por qué es tan importante y por qué beneficia tanto a la tiroides?

Resulta que el yodo permite que este órgano almacene los minerales que se necesitan para la síntesis de las hormonas tiroideas, que en definitiva son las que facilitan las funciones de la tiroides mencionadas más arriba.

No ingerir por tanto el nutriente en las cantidades objetivas que el organismo demanda (150 microgramos diarios en personas cuya edad rebasa los 14 años), puede afectar negativamente a la glándula, haciéndola crecer o encogerse, lo cual se refleja en nuestro cuerpo con síntomas como letargo, fatiga, metabolismo ralentizado, debilidad del sistema inmunitario, descontrol del peso corporal, incremento del colesterol, e incluso cuadros depresivos y de ansiedad.

Como se deduce, lo mejor es tenerlo en las cantidades diarias recomendadas (CDR) por los médicos, y para ese fin los siguientes alimentos serán de mucha utilidad.

Alimentos que contienen yodo

Sal Cristalizada del Himalaya

Sal Cristalizada del Himalaya

No es que sea exactamente un alimento en sí misma, pero coincidirás en que la sal es un ingrediente infaltable en la cocción de la casi totalidad de los alimentos.

Por tanto, si queremos incrementar nuestra ingesta de yodo, podemos optar por sustituir un poco la sal común por la sal cristalizada del Himalaya, también llamada sal gris y una fuente abundante de yodo natural.

No es que las sales comunes carezcan de yodo; lo que sucede es que muchas son resultado de procesos químicos complejos, que a la larga atentan contra la salud.

Alimentos ricos en yodo: vegetales marinos

Vegetales marinos (algas)

Los vegetales marinos, sobre todo las algas, constituyen una excelente fuente de yodo. La variedad nombrada Kelp es de hecho el alimento que más concentración de yodo tiene, entre todos los conocidos. Basta con una ración para que nos hayamos proveído de una dosis superior en cuatro veces a la CDR.

Sin embargo, las algas no son muy frecuentes en nuestra dieta, por lo que ahí te va un consejo para que la vayas introduciendo: úsalas para rociar las sopas o ensaladas, y verás que además de salud, pueden aportarte desde el punto de vista del gusto de tus platos.

Patatas

Las patatas son un alimento más que frecuente en nuestra dieta y es probablemente la mejor riqueza que nos trajimos del Nuevo Mundo. Entre otros muchos nutrientes, contienen gran cantidad de yodo.

Para aprovecharla en su totalidad (cerca de 60 microgramos por unidad), deberemos cocinar las patatas al horno, con cáscara y todo, pues es en ella donde están contenidos otros nutrientes importantes como fibra, vitaminas y potasio.

Arándanos

Normalmente leemos que el arándano es una fruta rica en antioxidantes, pero desconocemos que es a la vez otro buen proveedor del nutriente más demandado por la tiroides.

Según estimados, sólo cuatro onzas de la fruta pueden proveernos 400 microgramos de yodo.

Alimentos ricos en yodo: camarones

Camarones

Ricos en proteínas y vitaminas, los mariscos son también una gran fuente para obtener el yodo que tanto necesitamos para nuestro organismo.

Uno de los mejores en este sentido es el camarón, capaz de aportarnos 35 microgramos, cerca de un cuarto de la CDR, en sólo una porción de tres onzas.

Langosta

Otro buen marisco concentrador de yodo es la langosta.

En una ración de 100 gramos podremos apropiarnos de igual valor numérico del mineral, lo cual equivale a dos tercios de lo que recomiendan ingerir por día los especialistas. Además de esto, la langosta es un plato exquisito al paladar, que no en balde se destina sólo para ocasiones especiales. Realmente, toda una lástima que escapa de la cotidianidad del bolsillo de la mayoría de los mortales.

Yogur

El yogur, sobre todo cuando es orgánico, nos provee de gran cantidad de yodo, más de la mitad, para cumplir nuestra meta de ingerir la CDR. A ello contribuye su condición de probiótico natural, pero como quiera que sea, lo cierto es que constituye un alimento que debemos incluir en nuestra dieta más habitual.

Queso

A tono con los lácteos, el queso es otra excelente opción para elevar la ingesta diaria de yodo.

Es fácil y agradable de consumir dado que podemos comerlo a pulso, como agrego de un sándwich o pan, fundido, o condimentando nuestros espaguetis.

Sea como sea, lo cierto es que el queso es delicioso, y para que se tenga una idea de su utilidad en el tema que nos ocupa, solo una onza de queso cheddar puede proveer de 12 microgramos de yodo.

Lo único malo al respecto es que no se debe abusar de este alimento, sobre todo si controlamos nuestro peso, ya que tiene un alto contenido de calorías.

Alimentos ricos en yodo: fresas

Fresas

Parecería que no a simple vista, por su delicadeza, pero la fresa es una fruta altamente yodada por naturaleza. Una taza estándar de ellas, y estaremos ingiriendo cerca de 13 microgramos del nutriente.

Con las fresas lo más importante es escogerlas adecuadamente, para lo cual hay dos valores a buscar: frescura y condición de fruta orgánica. Donde mejor se haya esto es en los mercados campestres, pues en los súper nos venden mucha tralla salida de la industria y resultante de muchos tratamientos químicos que nunca se sabe cuánto daño pueden hacer.

Pechuga de pavo

Tal vez nos estemos excediendo en la selectividad de los alimentos para cerrar esta lista, pero la pechuga de pavo, más si es hecha al horno, es una excelente fuente de yodo, además de una exquisita carne.

Tres onzas de este manjar permiten ingerir de paso 34 microgramos del nutriente, lo que representa cerca del 23 por ciento de la CDR. Además, todo no termina en el yodo, pues esta carne permite que nos aprovisionemos de otros minerales y nutrientes como vitaminas del grupo B, potasio y fósforo.

Dicho todo esto damos por concluida la selección, con la esperanza de que a partir de ahora sepas cómo ayudar a tu tiroides, mientras de paso degustas alimentos agradables y llenos de salud.

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