El baño María es una técnica de cocción ampliamente utilizada desde hace una gran cantidad de años, tratándose de un método de cocina tradicional sencilla y saludable que funciona a través de la cocción por conducción. Esto significa que los alimentos se preparan a través del calor y el vapor que desprende el agua, que actuará como elemento conductor del calor.

Es una técnica que se utiliza especialmente en recetas delicadas, ya que proporciona una temperatura constante y estable, que hace que los alimentos cocinados no se quemen o se peguen a la superficie de la olla o cazo donde se preparen. De esta manera, encontraremos que el baño María se utiliza asiduamente en para derretir chocolates o mantequillas, que en el fuego directo podrían quemarse y obtener un sabor horrible, además de para elaborar salsas, cremas y algunos postres como flanes en vitrocerámica, cocinas de gas o en el horno.

Si decimos que es una técnica saludable se debe a que, al ser cocinados con el propio calor y vapor del agua, se respetan y conservan todas las propiedades y los valores nutricionales de los ingredientes y alimentos que utilices.

A continuación, te dejamos algunos trucos y consejos que deberás tener en cuenta si quieres elaborar tus recetas al baño María con éxito.

Vigila la cantidad de agua

Es uno de los consejos más importantes que deberás tener en cuenta cuando realices tus recetas al baño María, ya que un exceso de agua puede resultar causando que el agua hierva y produzca salpicaduras que podrían acabar causándote quemaduras importantes si te alcanzan la piel. Lo recomendable es que sólo llenes la olla o el cazo (preferiblemente este último) hasta la mitad de su superficie, sin que nunca llegue a rebosar.

Cuidado con la temperatura del agua

Para realizar de manera adecuada esta técnica de cocina, el agua necesitará estar hirviendo. Una vez tengas el agua en correcta ebullición, deberás introducir el bol con el ingrediente a cocinar. Si lo haces antes de que el agua esté hirviendo, lo único que conseguirás es cocinar de manera incorrecta el ingrediente y causar que la técnica no esté bien aplicada, causando que no se consiga el resultado esperado. Si tienes dudas sobre cuál es la temperatura ideal de ebullición del agua, lo explican en este artículo de cuanto.wiki de a cuántos grados hierve el agua.

Recipientes resistentes al calor

Sabemos que esto parece una obviedad, pero preferimos puntualizar este hecho. Ten en cuenta que vas a introducir el recipiente dentro de agua hirviendo, por lo que necesitarás que éste sea resistente al calor, de lo contrario podría derretirse de manera ligeramente imperceptible y hacer que tu alimento se contamine con sustancias nocivas para la salud de las personas.

Recipiente sin alcanzar el fondo

El fondo del cazo o la olla en la que tengas hirviendo el agua será la parte más caliente de todo el recipiente, por lo que te recomendamos de manera encarecida que el bol que introduzcas nunca llegue a estar apoyado en este fondo, sino que quede suspendido unos centímetros por encima. De esa manera te evitarás una cocción del ingrediente por encima de lo deseado y también que se pegue a la superficie del bol.

Comprobar la cocción

Hay personas que llevan muchos años en la cocina y son auténticos chefs expertos a la hora de determinar con un vistazo cuándo el producto ha alcanzado el punto de cocción que debía alcanzar. Si no es tu caso, lo mejor que puedes hacer es introducir la hoja de un cuchillo o un tenedor en la mezcla. Cuando el cubierto salga limpio, es cuando la cocción será perfecta. Si, al introducirlo y sacarlo, éste sale un poco manchado, indicará que por dentro todavía está crudo, por lo que no será aconsejable que lo saques del agua todavía. Este consejo es muy aplicable a recetas de dulces y postres, como los flanes o las natillas.

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